Los 9 inventos más innovadores del año (parte 2)
La ciencia tiene un efecto doble: darnos poder, por un lado, y hacernos sentir más pequeños, por el otro: cuanto más potentes son loa telescopios, más inmenso se nos revela el universo...
19/10/09
6) Telescopio Espacial Kepler

La tarea de Kepler no es sencilla: realizar un exhaustivo recorrido por más de cien mil estrellas en busca de planetas habitables.
Para lograrlo, cuenta con varios de los instrumentos más tecnológicamente avanzados, entre los cuales hay una cámara de 95 megapíxeles capaz de fotografiar con detalle a una distancia de tres mil años luz.
Para que te des una idea del poder de esta cámara: si la Tierra fuera transparente, podrías sacarle una foto a un chino como si estuviera a un metro de distancia (por suerte, los escoceses saldrían de costado).
Kepler no busca cualquier planeta, sino planetas habitables. Por cada estrella, calcula la distancia a la que podría haber planetas de tamaño similar al de la Tierra, con agua líquida y con temperaturas propicias para la vida, y se dedica a vigilar esos sectores, que en astronomía se conocen como zonas habitables.
El catálogo que habrá generado Kepler para cuando termine su misión, en 2012, permitirá a los astrónomos sacar muchas conclusiones acerca de la distribución de planetas habitables en el universo, y ayudará a planear misiones más específicas en busca de vida extraterrestre, pero, principalmente, responderá a esta pregunta: ¿qué tan extraños somos? Si resulta que la mayoría de las estrellas tienen planetas propicios para la vida, será una noticia tan asombrosa como si descubrimos que la Tierra es única en su especie.
5) Batería hogareña de Sodio-Azufre

Por otro lado -excusa número 2-, el problema con las baterías normales es que se deterioran rápidamente después de varias recargas y descargas, como las de los celulares, y se termina pagando un costo aún mayor por una energía que inicialmente era gratuita.
Una alternativa era usar baterías de Sodio-Azufre (NaS), que ya existían y funcionaban a la perfección, pero -excusa número 3- tenían el pequeño problemita de que se recalentaban hasta alcanzar más de 315 grados, y a nadie se le ocurrió aprovechar esa temperatura para calefaccionar o cocinar (¡mal, muy mal, señores científicos!).
Pero se acabaron las 3 excusas, al menos para las industrias, que son las responsables del mayor consumo energético y anterior/posterior contaminación/destrucción del planeta/hogar sobre cual está apoyado tu culo en este instante, porque una empresa fabricante de cerámicas inventó un material que puede hacer funcionar estas baterías a muy baja temperatura, la suficiente como para incluirlas en cualquier hogar y hacerlo completamente autónomo, junto a un sistema de energía alternativa.
El resultado es una batería parecida a un sandwich, cuyos ingredientes son: un ánodo metálico de sodio, un delicioso super-conductor iónico de sodio, inventado por esta compañía, y un cátodo líquido cuya composición exacta no ha sido divulgada aún.
La versión comercial de esta batería tendrá el tamaño de una heladera, costará unos 2.000 dólares, rendirá un mínimo de 5 kilowatts con una autonomía de 4 horas y durará al menos 10 años antes de desgastarse, lo cual equivale a unos $16 mensuales, millones de cables y postes menos en las calles y un ambiente mucho más saludable. Salud.
4) Motor de plasma Deep Space 1

Si bien la fuerza de la gravedad terrestre exige tales cargas para poder salir del planeta, hay una alternativa para el vuelo en órbita que no necesitará combustible adicional y creará viajes a grandes velocidades.
Similar al motor VASIMR que vimos en agosto, este nuevo motor funciona por aceleración de plasma, una nube eléctrica que genera impulso aún en el vacío. Básicamente, las principales ventajas del plasma son que requiere muy poco combustible, ya que se ayuda de electricidad (proveniente de paneles solares), y que puede ser manipulado mediante campos eléctricos (imanes), permitiendo dirigir el "chorro" de iones en cualquier dirección.
En las pruebas preliminares, se ha conseguido una velocidad de 40 kilómetros por segundo (144.000 km/h), lo cual es un tercio más que la velocidad a la que gira la Tierra alrededor del Sol, consumiendo sólo un 10% del combustible que se usa actualmente.
El motor a bordo de una nave espacial tripulada aún está lejos de ser visto, ya que deben ajustarse varios aspectos. Por ejemplo, este tipo de motores logran una altísima velocidad, pero tardan mucho en llegar a ella, pudiendo tomar meses o incluso años alcanzar la aceleración máxima. Se busca optimizar este y otros aspectos antes de crear un Space Shuttle iónico, pero ya se está experimentando a bordo de la mision Deep Space 1 y hay sólidos planes para reemplazar los motores de ciertos satélites y naves no tripuladas.
Sigue leyendo sobre los inventos más innovadores de 2009:
valla.... yo creo que con estos inventos... ya tenemos mas de un pie en el espacio...
ResponderEliminarsi, el motor de plasma es muy lindo pero ¿para cuando las espadas de plasma contenido en un campo electromagnetico?
ResponderEliminarYo como estudiante, utilizare la información del motor de plasma y así, tal vez no tenga que hacer mas por la clase que trata de dar
ResponderEliminarCómo va el catálogo de Kepler?
ResponderEliminarVa muy bien [cf. En busca de un planeta como la Tierra].
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