Cibermitanios

Inventos y descubrimientos científicos de 2020 (9)

Lo más valioso que podemos aprender.
Este mes a la ciencia le invade cierto pesimismo desesperante en cuanto al futuro del medio ambiente. Pasó el tiempo en que nos decía lo que podíamos hacer; hoy nos dice qué va a pasar, hagamos lo que hagamos. Y está bien. Gracias a la cantidad de cosas que pueden salir mal, podemos tenerle menos miedo a la muerte que a la vida eterna. Al menos aprendimos la valiosa lección de que nunca aprendemos nada valioso.


Se acerca el antarticalipsis


El nivel del mar subirá 2,5 metros incluso si se respeta el Acuerdo de París (6,5 m si no), solamente contando el deshielo de la Antártida. Cerca del fin de este siglo, quedarían sumergidas todas las ciudades costeras irreversiblemente. Luego vendrán cuatro jinetes desde el cielo, pero se irán porque no tiene sentido malgastar poderes apocalípticos en una civilización autodestructiva. Dicho esto, es evidente que tenemos que hacer algo ya mismo: aprender a nadar.


Abujas


El veneno de las abejas domésticas resultó sorprendentemente útil para combatir los más avanzados y rebeldes cánceres de mamas. En el experimento con ratones, el veneno se inyectó directamente en las células afectadas, matándolas en instantes. Porque eso es lo que hace el veneno. Mata células. Increíble. Quizá podamos también separar siameses dirigiendo específicamente mordidas de oso a las partes afectadas. Mismo sistema, 100% natural.


Cría cuervos y te sacarán la Tierra


Se sabe que los cuervos son muy inteligentes (incluso ellos lo saben, capacidad que sólo comparten con los humanos), pero se descubrió ahora que tienen una gran densidad neuronal en el prosencéfalo; de hecho, tienen más neuronas en general que los mamíferos (incluyendo primates). La única razón por la que los cuervos no dominan el mundo es porque los humanos invadimos todo espacio fértil y ninguna otra civilización tendrá jamás la oportunidad de surgir.


Probabilidades muy reales de vida autóctona en Venus


Mientras la vida en la Tierra se extingue lentamente —al menos mi vida social—, a otros planetas no les va tan mal: se han encontrado en la atmósfera de Venus inmensas concentraciones de fosfano, un gas muy volátil que sólo puede acumularse si proviene de formas de vida orgánica o de fábricas de fosfano espontáneamente creadas de la nada. Los científicos aseguran que puede haber microbios en las nubes venusianas desde antes que hubiera vida en nuestro planeta.


Anteojos contra el coronavirus


El 31,5% de los chinos usa anteojos. Pero sólo usan anteojos el 5,8% de los hospitalizados por COVID-19. Eso significa algo... La primera hipótesis es que el virus no se atreve a acercarse a la gente que ve con aumento por temor a ser descubierto. La segunda, que los lentes funcionan como tapabocas para los ojos, evitando la infección por esa zona del cuerpo. No se lo digas al gobierno porque es probable que tengamos que salir también con los ojos vendados.


Planetas muy caros


Según los astrónomos, es prácticamente un hecho que el universo tenga billones de planetas compuestos mayormente por diamante (= presión + tiempo + el cuarto elemento más abundante del universo). Siendo que el valor que le damos a este material es primariamente por su escasez en la Tierra (que tampoco es tan real como dicen los que lo venden), quizá debamos plantearnos decorar los anillos con algo más raro en el cosmos: por ejemplo, plutonio.


El tamaño que importa no es el que creías


Incluso la gente que pertenece a grupos de elite, menosprecia su estatus si tiene un rango menor que el resto. Claramente, en términos de competitividad, parece que es mejor ser un pez grande en un charco que uno pequeño en el océano. Pero el efecto psicológico va más allá: el gran pez de charco se considera a sí mismo mejor que los peces del mar que son verdaderamente mucho más grandes que él —muestra un estudio—. El tamaño importa, pero el de dónde se pone.

Más novedades científicas