Cibermitanios

Fábulas con moraleja, psicología y hip-hop uruguayo

Aunque posiblemente apócrifas, estas historias suceden en realidad a cada instante. Eso es lo que apócrifo significa: oculto, alejado.
Antes de que te vayas a dormir, te voy a contar unos cuentitos. Aunque posiblemente apócrifas, estas historias suceden en realidad a cada instante. Pero es mejor volcar nuestros incomprensibles actos en animales imaginarios y reírnos de ellos. Eso es lo que apócrifo significa: oculto, alejado. Por fortuna, la psicología ha logrado iluminar cuatro o cinco cosas en la vida, y he aquí un par de ellas...


El elefante, la soga y el efecto Pigmalión


El elefante, la soga y el efecto Pigmalión
Mientras alguien paseaba por el zoológico, se detuvo confundido al darse cuenta de que a los elefantes sólo los retenía una delgada cuerda atada a una de sus patas delanteras, sin cadenas ni jaulas. Era obvio que los elefantes podían romper la soga que los ataba en cualquier momento, pero por alguna razón no lo hacían. Se acercó a un entrenador en busca de respuestas y éste le dijo:

-Bueno, cuando son muy jóvenes y mucho más pequeños, usamos una soga del mismo tamaño para atarlos y, a esa edad, es suficiente para retenerlos. A medida que crecen -continuó el entrenador-, siguen creyendo que no pueden escapar; creen que la soga aún los retiene, así que nunca intentar liberarse.

La persona quedó boquiabierta. Los elefantes podían liberarse de sus ataduras en cualquier momento pero porque creían que no podían, y eso era suficiente para mantenerlos paralizados.

Moraleja


Como los elefantes, nosotros solemos sostener firmemente la idea de que no podemos hacer algo, simplemente porque fallamos una o dos veces. No voy a dar ejemplos porque no tengo imaginación.

Este es el aspecto negativo de algo que se conoce como Efecto Pigmalión: cuando alguien cree que no es capaz de lograr cierto objetivo, su autoestima disminuye y, en consecuencia, deja de intentarlo y se vuelve menos capaz de lograrlo. Cualquiera que tenga autoestima (alta o baja) lo entenderá. Por otro lado, también hay un efecto Pigmalión positivo: cuando la persona tiene fe en sí misma o en su destino (aunque en realidad sea incapaz); en esos casos, su autoestima aumenta, se esfuerza más y mejora su capacidad para lograr el objetivo.

Por supuesto, los elefantes no saben eso -tampoco saben que Pigmalión fue un personaje mitológico que se enamoró de una estatua de su propia creación-. Pero nosotros (ahora) sí, y la próxima vez que nos encontremos frente a una situación de "no puedo" podemos recordar al elefante atado a una soga casi imaginaria, que, evidentemente, estaba mal de la cabeza.

Banda sonora


A continuación escucharemos la reflexión de los poetas uruguayos Peyote Asesino, que en este tema reflejan lo que digo: los efectos de la expectativa en tu autoestima pueden llevarte hasta lo más bajo o hacia la cima...




Los monos, la escalera y la Weltanschauung


Los monos, la escalera y la Weltanschauung
Un grupo de científicos metió cinco monos en una habitación donde había un racimo de bananas, pero la única forma de alcanzarlas era mediante una escalera. El experimento se diseñó de tal forma que, cuando uno de los monos subía la escalera para alcanzar una banana, automáticamente el resto de los monos eran bañados con agua helada.

Los monos aprendieron rápido. Para cuando un tercer mono quiso subir la escalera, los otros lo agarraron a patadas para evitar el castigo del agua. Muy pronto, ninguno se dejó llevar por la tentación de subir y todos dejaron en paz la escalera.

Pero entonces los científicos cambiaron uno de los monos por otro nuevo, que, obviamente, no sabía nada del agua. Como buen mono, lo primero que hizo fue intentar tomar una banana... y recibir a cambio una paliza. Así, los científicos fueron cambiando monos hasta reemplazar todos los originales, y, sin embargo, seguían sin atreverse a subir la escalera y le pegaban al que se acercaba a ella, a pesar de que ninguno de los cinco había sido jamás bañado con el agua fría.

Moraleja


Estoy seguro de que este experimento daría el mismo resultado con seres humanos. Hacemos muchas cosas sin saber por qué, simplemente porque siempre se han hecho así, porque "las cosas son así". Como seres sociales que somos, compartimos una visión del mundo más allá de nuestra mentalidad particular. Heredamos prejuicios, sistemas y tradiciones; imitamos casi siempre sin cuestionar su razón. Es que dos cabezas no siempre piensan mejor que una; no cuando piensan lo mismo o ni siquiera piensan.

A esto se llama "mentalidad colectiva" o, incluso, "inteligencia colectiva" y en Psicología está relacionado con la Weltanschauung o Cosmovisión.

La cosmovisión es una estructura que contiene los paradigmas de una época o región, reglas por las cuales las personas se han de comportar. Por ejemplo, monos anteriores han decretado que en un tema psicológico como este tengo prohibido escribir palabras como "culo", y otros monos que heredaron esa tradición me condenarían si lo hiciera, monos tan importantes y admirables como Google. (Querido Google: era sólo hipotético; cuando quiera escribir "culo", lo haré sin comillas, con chocolate de repostería y sobre uno de verdad.)

Banda sonora


Para finalizar, ilustraré con una cita de Plátano Macho, que en sus complejas rimas nos aconsejan sobre las moralejas y nos sirven en bandeja una frase hasta el empacho: en esta vida el que no sabe se deja...