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RjDj, la banda sonora de la vida

Un software musicalizador de la vida, en Realidad Aumentada.
Hace bastante que no escribo sobre nuevas tecnologías, quizá porque hay demasiadas como para prestarle especial atención a cada una. Pero de tanto en tanto descubro algún invento que me deja más maravillado que de costumbre, y no tanto por la tecnología que utilice como por los pensamientos que me desata (sí, los guardo atados para que no se me pierdan). Este es el caso de RjDj, un musicalizador de la vida.

Hablamos antes de la Realidad Aumentada, y conviene recordarla para entender estas líneas. Porque RjDj es una aplicación de Realidad Aumentada que, en lugar de imágenes, utiliza sonidos. Básicamente, lo que hace es remixar la realidad: percibe todos los sonidos de su entorno, los modifica de acuerdo al movimiento de la persona y los devuelve al exterior en forma de música.

Las canciones resultantes dependen siempre del sonido del ambiente, pero el software también incluye filtros que acotan el estilo que tendrán. El resultado es algunas veces una simple distorsión y otras veces una banda sonora bastante rítmica y melódica, pero en general es absolutamente psicodélico... No por nada la prensa lo llamó "mushrooms without the mushrooms" (hongos sin los hongos). Pero veamos algunos ejemplos, que siempre lo explican mejor que yo:



Son muchas y muy variadas las posibles aplicaciones de RjDj, más allá de hacerle creer a un amigo que se volvió loco poniéndole los auriculares mientras duerme. Lo primero que aluciné al enterarme de esto fue el provecho que le sacaría adaptándolo a una guitarra, porque le daría una libertad que ningún pedal puede dar.



Los ringtones podrían pasar a ser menos intrusivos, camuflándose con el ambiente, y las discotecas serían muy parecidas a un manicomio, con la gente bailando ensimismada a su propio ritmo. Como dijo Andreas Pavel, el creador del walkman, una tecnología como esta ofrece los medios para multiplicar el potencial estético de cualquier situación. No va a faltar un insesato que diga que esto es un escape de la realidad o alguno por el estilo, pero, obviamente, no se trata de un substituto, si no de un instrumento, una herramienta más para interactuar con el mundo.

Aunque por ahora el software sólo está disponible para iPhones y iTouchs, a medida que los teléfonos celulares evolucionen en la incorporación de acelerómetros (sensores de movimiento y posición) y pantallas táctiles, este tipo de aplicaciones seguramente venga instalado por defecto y la música reactiva se vuelva cosa común -y hasta quizá se convierta en un formato de consumo masivo-.

Si a esta idea original se le agregan sensores de luz y temperatura o reconocimiento de voz y expresiones faciales, o se la combina con otras nuevas tecnologías, como las de Reactable, BillaBoop o DimP, las posibilidades se extienden mucho más allá de la ciencia-ficción (hacia el verdadero futuro).