Cibermitanios

Lo mejor de TEDx Buenos Aires 2011

Lo mejor del pensamiento latinoamericano, en video.
Cosas que hacen pensar (ejecución elemental para actuar correctamente). Un cuadro de Velázquez, una canción de Vivaldi, una red de información que conecta individuos de todo el mundo, un sistema de conocimiento accesible, un plan de pre-visión para progresar por buen camino, una prueba de que el cambio es posible. Todo con un leit motive: medios para la expansión de la conciencia global.


El artista y la empresa


Cuando se dice que una imagen vale más que mil palabras, no necesariamente es en menosprecio del habla; se está diciendo al mismo tiempo que la imagen da que hablar. Hay imágenes que apenas si valen dos o tres palabras, y hay otras que valen millones. La palabra, de este modo, es la moneda natural en que se tasa un cuadro o una fotografía, porque es mediante ella que nos transmitimos su impresión. Y entre las imágenes que más hicieron pensar y, por lo tanto, hablar está Las meninas de Velázquez, sobre la que no hablaré yo sino el señor de las siguientes imágenes...




De Vivaldi a Queen


Y, si una imagen vale tanto, ¿cuánto vale una melodía? Quizás tanto como mil imágenes: un millón de palabras que rebalsarían insípidos diccionarios. Nos da a conocer aquellas cosas para las cuales no existen palabras. Es, por lo tanto, un camino de conocimiento. A través del arte, la Naturaleza y el Hombre se expresan el uno al otro. Sin arte, los sentidos que nos conectan la conciencia con el mundo dormirían en una ilusión fatal de significados literales, peligrosas fantasías que parecen reales. Fatal, porque la realidad es nada menos que misteriosa poesía. Y cosas como la música la traducen a un lenguaje intermedio...




¿Despertar de la conciencia?


Cuando aparece una brecha imprevista en el camino, hay dos opciones: dar un salto o quedarse atrás. Esta última opción equivale a huir del camino, ya que éste incluye la brecha. Y por supuesto que el camino es esa transacción entre el mundo y el individuo: el conocimiento. Saltar, naturalmente, es avanzar hacia posibilidades desconocidas más allá de la brecha que las previene. El abismo actual podría presagiar un gran poder para cambiar el mundo como siempre quisimos. Quizá sólo nos falta darnos cuenta de que ya tenemos ese poder, es decir, tenemos el medio. Porque, ¿qué es un camino si no un medio de comunicación?




Numerofonía


Vuelvo por un camino transversal a la música, que después de todo (y antes que nada) es un lenguaje y, como tal, un medio de comunicación. Si yo propusiera cambiar la forma de las letras del alfabeto, encontraría mucha resistencia porque es un código ampliamente utilizado, aunque no el mejor: la letra O se ve más o menos como suena, pero la A podría ser un cuadrado y la U, un punto. Aunque sea un cambio innecesario, así sería más fácil aprender a leer. Parecería igual de innecesaria (y aberrante para muchos) la propuesta de un nuevo cifrado musical, más intuitivo y efectivo, pero en este caso vale la pena intentarlo por una simple razón: la mayoría aún somos analfabetos...




Paisaje y progreso


Y, ahora, ¿hacia dónde vamos? ¿Qué camino tomar? Lo que es seguro es que, por ahora, a donde quiera que vayamos, iremos con este planeta. ¿"A donde quiera" quién? Vestigios de un pensamiento mágico en el lenguaje... El único temperamento divino por el que deberíamos preocuparnos ahora es el de la Tierra. Y no es tan difícil estar al tanto de él en una época en la que no se puede esconder un cadáver tranquilo gracias a Google Earth. Quizá estamos demasiado ocupados con otras cosas como para permitirnos disfrutar este planeta que hasta hace poco era sólo paisaje donde se posaran los ojos...




La ciudad creativa


Decía Lao-Tsé que el frío se vence con movimiento, así como el calor se conquista con quietud. Tal vez diría hoy que la violencia se aplaca con hermandad y la corrupción con compromiso; sin dudas que la ignorancia se reduce con libros. Estos males son síntomas extremos de la indiferencia; existen por la inacción (o la acción inadecuada) y sólo es posible curarlos poniendo el remedio indicado en el punto correcto: allí donde está la herida. Los libros, en el camino de la gente iletrada; los espacios de convivencia, en el camino de la gente violenta; el buen ejemplo, en el camino de la gente corrupta, y los videos como este, en los ojos abiertos de la gente...