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¿Qué es el tiempo? - Parte I

Huellas en el espacio...
La idea del tiempo nos fue implantada. No quiero decir que no existe, pero sí que no hemos pensado esa idea. Lo que me propongo en este primer ensayo no es responder la pregunta del título, sino preguntarla, pensarla, ver dónde me lleva la duda a través de una reflexión personal, subjetiva y probablemente llena de errores y aciertos inciertos (desconciertos), dejando de lado toda teoría sin evidencias...


Medición del tiempo


Salgo a caminar. En la puerta de mi casa, piso un charco de tinta (alguien debe haber matado un calamar). No me importa; sigo caminando. Con cada paso que doy, dejo una marca en el suelo. Al llegar a la esquina, miro hacia atrás y veo que hice una cuadra en 60 pasos o, lo que es lo mismo, que "tardé" 60 pasos en recorrer 100 metros.

Paso del tiempo

Así mido yo el tiempo, porque soy medio estúpido, aunque en realidad esté midiendo el espacio. Lo importante es que cada una de mis huellas son divisiones de la complicada acción de caminar, de acuerdo a la segunda definición de "tiempo" de mi diccionario favorito (de la famosa Editorial Favorito):

Cada una de las divisiones de una acción complicada.

Luego descubro que alguien inventó un sistema más práctico: un reloj, cuyas agujas marcan la hora al señalar un punto en el espacio donde hay un número que representa una posición en el espacio (de la Tierra). Muy astuto. Gasta menos tinta y no requiere caminar.



También oí de un prisionero que hacía marcas en la pared de su celda cada vez que se escurría luz por los barrotes, y a cada marca llamaba "día". Así representaba (quizás sin saberlo) su paso por el espacio alrededor del Sol.

Marcas

Todas estas historias cuentan lo mismo: lo que hacemos cada vez que decimos que pasó equis tiempo es contar marcas en el espacio. Porque, en el fondo, decir que hice 100 metros en 60 pasos humanos o decir que los hice en 1/525.600 pasos solares (un minuto) es lo mismo. El tiempo como algo que fluye todavía no aparece en la ecuación; sólo hay marcas en el espacio, divisiones de una acción concreta (caminar, orbitar, etcétera).


Dimensiones


Se dice que el tiempo es "la cuarta dimensión", pero no se dice por qué, como si fuera algo evidente. Y lo es, cuando se lo piensa.

Nótese, por ejemplo, que cuando mido esto y digo "sus dimensiones son 22 × 6 cm", no estoy siendo justo, porque esas dimensiones dejan de lado al tiempo. Lo que mido cambia de tamaño y forma por diversas razones que la señora comprenderá, y sería más justo crear un rango de medidas bajo diferentes condiciones de temperatura y representar el resultado en un gráfico con una línea temporal.

Dimensión temporal

Esa sería una muestra más realista de sus dimensiones, incluyendo sus cambios (dimensión temporal). Podría agregarle una quinta dimensión: por ejemplo, la dimensión alcohólica, y obtendría un gráfico mucho más detallado de sus propiedades.

Pero en ningún momento dejo de medir propiedades espaciales, propiedades del objeto, aunque las represente mediante ejes temporales y alcohólicos. Hasta aquí, los cambios no ocurren en el tiempo, sino en el espacio.

Esto concuerda con la primera definición de "tiempo" que encuentro en mi diccionario:

La duración determinada por la sucesión de los hechos.

¿Pero el tiempo no era una dimensión? Sí. "Dimensión" viene del latín dimensio y significa "medida". El tiempo es una medida, un número adjudicado a algo... algo presente en el espacio (no se puede medir el tiempo en un espacio sin objetos).

Así son también las otras dimensiones. Podemos medir alto, ancho, profundidad y cambios de un objeto. Cada una de esas medidas es una dimensión, y por eso normalmente y sin entenderlo hablamos de un espacio de cuatro dimensiones: tres espaciales y una temporal. Por lo que veo, la última es temporal porque cambia o, más bien, porque representa matemáticamente el cambio de las otras tres.

Cuando los matemáticos piensan en un objeto de cuatro dimensiones físicas (por ejemplo, un hipercubo), lo representan en movimiento porque no pueden ver más de tres dimensiones espaciales al mismo tiempo.



Es interesante observar que podemos representar un objeto cualquiera con el mismo modelo. Esa cuarta dimensión es el cambio. La llamamos "tiempo", así como llamamos "profundidad" a otra propiedad del mismo objeto, aunque la profundidad no sea en sí misma un objeto o una fuerza, sino sólo una dimensión, una medida.


Diferencias entre tiempo y espacio


Hasta ahora entiendo que nada ocurre en el tiempo, así como nada ocurre en el largo, por lo que, de momento, no hay razón para imaginar el tiempo como algo con "propiedades propias", como algo que fluye o pasa; parece que el tiempo mismo es una propiedad de las cosas, una dimensión. El Tiempo es una dimensión en tanto que lo son también el ancho y otras magnitudes que normalmente no tomamos como tales, como el Color, por ejemplo, que es la dimensión que contiene las diferentes longitudes de onda que emite o refleja un objeto.

Algo asombroso acerca del tiempo es que sólo podemos medir correctamente el tiempo pasado, es decir, las huellas de las cosas que "pasaron" por el espacio. Por eso mismo, el tiempo siempre es pasado. Y, claro, podemos calcular el tiempo futuro, pero sólo si suponemos que el ritmo de los cambios será constante. Si cada uno de mis pasos fuera de diferente longitud o si la Tierra tuviera una órbita errática o si los relojes no estuvieran sincronizados con el movimiento de los astros, el concepto de tiempo no nos serviría para nada.

Pasado

Pareciera que en esto el tiempo está en desventaja respecto del espacio, porque sólo podemos medir el pasado. Sin embargo, la realidad examinada de cerca es más cruel: al espacio sólo lo podemos medir cuando está presente. No se puede medir espacio pasado ni futuro, aunque se puede calcular, nuevamente, si se mantiene un tiempo constante. Aún cuando observamos el pasado del universo, estamos midiendo partículas de luz actuales (una dimensión presente).

Por los dos párrafos anteriores, sería apropiado modificar la segunda definición de tiempo: "cada una de las divisiones idénticas de una acción complicada". Eso sería "un tiempo", una unidad de medida. "El Tiempo", en cambio, sería la línea gráfica o imaginaria (siempre espacial) donde volcamos esas unidades para compararlas, o sea: "una existencia determinada por la sucesión de unos hechos".

Claro que al Hombre le gusta pensar en grande y pretender que puede imaginar todos los tiempos de todos los procesos de todo el universo, y a eso suele llamar "El Tiempo". Lo transforma así en una deidad que no puede comprender, y la palabra "dimensión" se diluye en un significado fantasmal alejándose de lo que es: una propiedad mensurable.

El tiempo, en realidad, es la suma de cada división de las acciones constantes de un objeto en particular: un ritmo. Si queremos una definición más ambiciosa, entonces: el Tiempo es la suma de todos los ritmos del universo, su duración autorreferente.


Tiempo y ritmo


He aquí que, como hay diferentes ritmos naturales en diferentes partes del universo, el tiempo es relativo a cada una de esas partes, no pudiéndose confiar en el tiempo de una para medir los cambios de otra. Trataré de ilustrarlo...

Este es el sonido de un reloj muy preciso:



Y este es un reloj idéntico a bordo de una nave que pasa a gran velocidad sobre tu cabeza:



En ningún momento coinciden los ritmos de ambos relojes. Tratar de usar el ritmo del segundo ejemplo para medir el tiempo en la Tierra es inútil. Sería como tratar de comparar el largo de dos cosas con un resorte.

¿Podemos decir que el tiempo se comprimió o se dilató en el reloj de la nave? Podemos; pero lo interesante es que los tripulantes de la nave pueden decir exactamente lo mismo del reloj que oyeron al pasar cerca de la Tierra. Porque siempre es el "otro" tiempo el que se distorsiona, nunca el nuestro.

Aunque metafóricamente podemos decir que el tiempo de la nave fluye relativamente más rápido o más lento, lo mismo pueden decir los de la nave sobre nuestro reloj. El que lo dice siempre asumirá que su tiempo es el constante. Porque lo que se distorsiona no es ese fluido imaginario que llamamos tiempo. Es el ritmo con que percibimos la sucesión de los hechos.

No existe una "dilatación del tiempo". Lo que se dilata es nuestra percepción: cuando algo se aleja de nosotros acelerando, su ritmo parece enlentecer, lo cual es relativo porque es nuestro tiempo el que se ralentiza visto desde el objeto. Es decir: el tiempo es un fenómeno local, es inherente al objeto o sujeto.


Espaciotiempo y Relatividad en un marco filosófico


Mientras que acostumbramos a representar al universo con una o más dimensiones espaciales y una temporal (el famoso eje equis), separando así al tiempo del espacio, hay que notar que los grandes pensadores lo pensaban todo junto. Einstein, por ejemplo, nunca creyó que el tiempo fuera algo separado; de hecho, llamó al todo "espacio-tiempo" (eso es lo que hacen los alemanes: juntan palabras para crear conceptos más precisos: Espaciotiempo, Raumzeit). Incluso tuvo que fabricarse la noción de línea de universo para evitar esa separación y arribar a la idea de espaciotiempo. Pero eso es ya es física y lo podemos discutir otro día.

Lo importante es que Einstein dejó la idea de que la velocidad del cambio material es relativa al espacio. Esto es: el tiempo es relativo al espacio. Insisto: entender mínimamente la Relatividad implica, antes que nada, entender que el tiempo no existe como una entidad separada, y que esto significa que es una propiedad del espacio.

El tiempo no se acorta ni se alarga porque no tiene atributos concretos; depende por completo de las condiciones en que se haga su medición. Esas condiciones son las que realmente pueden estirarse o comprimirse: si tratamos de medir algo que está en movimiento, lo más seguro es que obtengamos una medición dilatada o contraída. Con el mismo argumento (pura lógica) respondí a los críticos de mis 10 formas de superar la velocidad de la luz.



Queda mucho por pensar y por decir, pero se hace demasiado largo. Otro día me sumergiré en las implicaciones de cada uno de los anteriores pensamientos.

Hasta ahora, puedo resumir diciendo que el Tiempo no deja de ser un grupo de números que usamos como referencia espacial. Que el Tiempo es una dimensión espacial. Que el Tiempo es la cuarta dimensión del espacio. Que el Tiempo, en su modo más abstracto, es la libertad del resto de los atributos espaciales.

Todo esto puede y debe aplicarse en física, para entender conceptos como relatividad, pero también y antes en filosofía, para comprender los modos, los atributos y las categorías del ser.

Claro que, con otro diccionario, hubiese elaborado otros pensamientos. Esa es la gracia del pensar, y los comentarios están para que expreses el tuyo.

Segunda parte