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La piel produce THC

La piel humana produce substancias similares a la marihuana llamadas endocannabinoides. Se creía que la principal fuente de esta producción era el cerebro, pero una reciente investigación demuestra que la piel también las produce, por lo que se trataría de una forma de comunicación entre ambos órganos. El estudio completo será revelado en Octubre de este año, pero ya hay algunos detalles disponibles...

piel y marihuanaLos cannabinoides ayudan a las glándulas sebáceas a protegernos de los elementos exteriores agresivos, como el viento y el sol. Se cree que los estos compuestos tienen un papel similar en las hojas de la planta.

Los dermatólogos han estado observando desde hace tiempo algunas extrañas interacciones entre los estados mentales (particularmente relacionados con el stress y el miedo) y ciertos eventos en la piel, como el acné, la soriasis, vitiligo, pérdida de cabello, etc. Ahora, están descubriendo que la piel produce compuestos llamados neuropéptidos, que anteriormente se pensaba que existían exclusivamente en el cerebro.

Esto revela una conexión entre el cerebro y la piel: cuando la piel "se siente estresada" o, por el contrario, siente estímulos positivos, produce substancias como los cannabinoides, serotonina, melatonina, cortisol, adrenalina, etc., que se encargan de llevar la sensación al cerebro y alterar el comportamiento. Es una comunicación bidireccional, ya que el cerebro también envía señales químicas de este tipo hacia la piel según su estado anímico o ciertas percepciones estimulantes.

La pregunta es si los endocannabinoides afectan al cerebro al igual que el cannabis.

Tamás Bíró, investigador de la Universidad de Debrecen, asegura que, teóricamente, los cannabinoides producidos por el organismo pueden alterar la conciencia de forma similar a las drogas externas, ya que contienen elementos psicoactivos como el THC -principal compuesto activo del cannabis-. La piel está constantemente bombeando cannabinoides hacia el sistema nervioso, pero en cantidades tan pequeñas que no se puede percibir su efecto. De todas maneras, si esto es una constante desde que nacemos, ¿cómo saber si realmente no estamos drogados todo el tiempo?