Cibermitanios

Visualizando las emisiones de dióxido de carbono

El monstruo invisible que nos rodea.
Sólo para ayudar –especialmente a los detractores de la antropogenia– a imaginar lo invisible que nos rodea. No son seres sobrenaturales; no es una energía metafísica; no es un frasco en el cual flota tu cerebro; y, sobre todo, no es una conspiración científica global... O, mejor dicho, sí lo es, según la definición estricta: acción o conjunto de acciones realizadas por varias personas con ánimo de unirse contra su superior o soberano.

Dado que este blog está nominado como Mejor Blog de Ciencia y que el premio es patrocinado por una importante compañía petrolera, no imagino mejor momento para hablar sobre este tema.

Advertencia: Mi imaginación no siempre es oportuna.

Dióxido de carbono

Esto se vería si se pusieran globos en los tubos de escape de los vehículos: esferas de una tonelada de dióxido de carbono –que es casi lo que pesa un vehículo pequeño– de algo más que 10 metros de diámetro –que es el tamaño de la vara con la que no tocaría a Lady Gaga– avistadas desde el nivel de la calle –que es desde donde miran las tortugas ninja–. Solamente del tráfico de una ciudad importante1, una de estas esferas surge cada 0,58 segundos. 100% puro CO2.


Dióxido de carbono

¿No te gustan las esferas? Esta es la versión de 1 tonelada de dióxido de carbono para esferofóbicos. Tiene 8,12 metros de lado y, por invisible que sea, sigue pesando una tonelada y apareciendo cada poco más que medio segundo. En ese cubo, si fuera real, cabrían 535.000 litros de agua que, lógicamente, pesarían 535.000 kg (59.920 de hidrógeno y 475.080 de oxígeno) –que, a su vez, es lo que pesan 107 elefantes asiáticos o 71 africanos o 5.350 elefantes recién nacidos–. Para que tengas una leve idea.


Dióxido de carbono

Lo mismo que antes, pero mirando hacia arriba. Alguien me dijo que todo depende de la perspectiva, y yo pregunté de qué depende la perspectiva. Luego nos quitamos la ropa, pero eso no viene al caso. El significado original del vocablo perspectivus es "mirar a través de", por lo que un cambio de perspectiva no siempre es ponerse más arriba o más abajo, sino también hacer visible lo invisible o viceversa. Lo importante es que el CO2 se dispersa –es la ley de entropía: no se puede limpiar algo sin ensuciar otra cosa–, y por ello no solemos notarlo. Moriríamos asfixiados en un día si se amontonaran como en la siguiente imagen.


Dióxido de carbono

Esto que parece producto de un Godzilla con indigestión de lechuga proviene en realidad de otro monstruo: el abominable hombre de los gases, también conocido como Homo flatulentus. Las esferas siguen siendo de 10 metros, y esa pila que se genera en sólo una hora contiene 6.204 esferas, cada una con mil kilogramos de CO2. Eso equivale a la mitad del peso de la basura que produce la misma ciudad en un día entero. Y lo importante no es la perspectiva, sino las perspectivas: no es más amplio quien tiene sólo una, sino quien tiene más. Así que... veamos más.


Dióxido de carbono



Estas son las esferas de la montaña anterior pero en forma de cubo. Para ayudar a la imaginación, supongamos que esa estructura está en construcción y que se eleva a razón de 1.000 toneladas cada diez minutos. Supongamos también que su arquitecto se llama Milton Eladas. Cada uno de sus lados tendría 149,15 metros y seguiría pesando más de seis kilotoneladas. En otras palabras: el dióxido de carbono generado en una hora por el tráfico de una ciudad tiene 18 veces el peso máximo que puede transportar un Boeing 747, incluyendo el peso del propio avión. Eso es un lindo cambio de perspectiva.


Aviones de CO<sub>2</sub> por hora

En un sueño basado en estadísticas, 18 aviones de CO2 por hora saldrían de los tubos de escape...


Dióxido de carbono

Y, a ese ritmo, esto es lo que se obtendría en un año: 54.349.650 esferas de mil kilos cada una. Por desgracia para nuestra diversión, los árboles que se ven en la imagen retienen gran parte de esa materia, robándonos la oportunidad de jugar en el pelotero más grande del mundo. Por eso es que hay que talar más árboles. También el suelo, el mar y –por supuesto– la atmósfera se llevan el carbono, imposibilitando que ésa sea la típica postal de tu ciudad.


Dióxido de carbono

No me digas que no te dan ganas de zambullirte en esas 54 millones de toneladas de gas que pesan un cuarto de la basura producida en el mismo lapso por los Estados Unidos. Es irresistible.


Dióxido de carbono

La misma cantidad metida en un cubo. Aunque se trata de puro gas, estar debajo de él implicaría soportar tanto peso como el de 1/8 de todos los seres humanos vivos en este instante.


Dióxido de carbono

Quedó precioso. Es lo que produce una sola ciudad en sólo un año. Es difícil no imaginar que todo esto podría, tal vez, de algún misterioso modo, crear alguna clase de desequilibrio en el medio ambiente. Más difícil es si notamos que el mundo tiene más de una ciudad. Claro que la de la imagen (New York) tiene cerca de 8 millones de habitantes, que es 875 veces menos que el mundo entero, pero la población mundial crece más rápido por razones obvias: donde más gente hay, menos espacio hay para más gente. Y el tiempo tiene más de un año. Y a pesar de todo, el 75% de las emisiones no proviene del tráfico sino de los edificios...