Cibermitanios

Las islas The World y la utopía

Cuando la utopía se rebaja hasta soñar lo que ya existe, pero más chico.
En Dubái están construyendo un archipiélago artificial conformado por 300 islas que en conjunto tendrán la forma de un planisferio terrestre más o menos a escala. De hecho, el archipiélago se llama The World (El Mundo), y cada isla tiene el nombre de alguna región del mundo real (Antártida, China, Ecuador, etcétera) que cualquier millonario de nosotros podrá comprar para jugar al planetita...

Islas The World

El archipiélago cubre un total de 55 km2, de los cuales 9,34 son tierra firme. Los bordes ovalados del planisferio, aparte de su rol estético, funcionan como rompeolas para proteger las islas internas, cada una de entre 1,4 y 4,2 hectáreas y separada del resto por entre 50 y 100 metros de agua, de modo que viajar de cualquier isla a cualquier otra tomaría un máximo de 15 minutos (por mar).

La visión es bastante consistente con el mundo real. Podemos decir que nuestro planeta es poco más que un grupo de islas, unas separadas por agua y otras por líneas imaginarias, paradójicamente, a veces mucho más difíciles de cruzar. Estas últimas no son sólo líneas políticas, sino principalmente culturales.

La de Dubái es obviamente una cultura capitalista, y de ahí que haya una isla llamada España y una llamada Sudamérica. Claro que no podemos pedirle realismo geográfico a un proyecto que de por sí es artísticamente sorprendente y ridículamente descabellado, como un sueño dentro de otro. Un sueño muy caro.

Así y todo, The World es un fantástico ejercicio mental.

Si el mundo fuera de ese tamaño, ¿no estaría la gente más unida?, ¿no habría más solidaridad? Estoy seguro de que sí. Con sólo 9 km de polo a polo, es difícil ser indiferente al resto del mundo.

Para facilitar las cosas, imaginemos que en lugar de agua hay calles, lo cual convierte a las islas en manzanas. ¿Son las calles que acabo de incorporar razones para que la gente deje de estar unida? ¿Son esas manzanas que antes fueron islas el fruto prohibido que nos aleje del paraíso?

No lo creo. Y, sin embargo, ahora el paraíso no es tan distinto del archipiélago de cemento en que vivimos la mayoría. ¿Qué está mal?

Nada en nuestra naturaleza impide que el mundo sea un paraíso. Pero algo hace que llamemos a ese paraíso "utopía" y ni siquiera nos atrevamos a pensar por qué.

¿Por qué? Porque todo nuevo orden impone un nuevo desorden. La ley traza la línea que separa y define el orden y el caos. Y la ley la hace quien tiene más poder. El poder actual y sus reglas barren el paraíso hacia el lado de lo prohibido porque permitirlo sería acabar con el orden establecido, con la ley y con el poder mismo.

La máxima utopía permitida es reproducir el sistema actual en miniatura, The World. Pero, por mucho que cambien las formas, si no cambian las esencias, el cambio es sólo ilusión.



De entre todas las posibilidades imaginables, El Mundo sigue siendo un sistema capitalista, materialista, consumista, esteticista, teleologista, antropocentrista, institucionalista y egoísta, entre otros tantos vicios accidentales (bien podríamos tener los opuestos) que definen quiénes somos y generalmente desconocemos pero aceptamos sin pestañear.

U-topía significa "que no tiene lugar". No significa que es imposible o improbable. La U de Utopía es sólo el presente, el poder actual. No hay futuro para este presente; este sistema asegura que no haya futuro sino una repetición del pasado (para que el sistema pueda subsistir).

Curiosamente, el mundo de The World se está hundiendo (literalmente) por problemas financieros. El estado actual de The World es bastante precario. Google Earth muestra imágenes de bancos de arena desolados. Quizá el proyecto recupere fuerza y termine siendo fiel a los planos. O quizá dentro de unos milenios se cuente la leyenda de una civilización que quiso escapar de un mundo decadente construyendo otro mundo idéntico dentro de él...