Cibermitanios

Ceguera al cambio

Tu cabeza es una máquina de percepción, pero no de perfección...
Tu cabeza es una máquina de percepción, invisible lector, pero no de perfección. Justamente por imperfecta, posee algunos mecanismos de emergencia para que no te percates cuando falla. Uno de ellos, que mencionaré en este caso, es una curiosidad psicológica descubierta hace varios años: la ceguera al cambio. Puede que no cambie tu vida, pero sí que desate un par de preguntas o perplejidades...

Mientras estás leyendo esto, tu cerebro "sabe" que todo lo que rodea al monitor es más o menos estático, más o menos igual que siempre, y, como no puede mantener todo eso en la conciencia, dejará de procesar la mayor parte, no sin antes, como máquina precavida, haber tomado una especie de captura de pantalla que actualizará cuando esté menos ocupado.

La insuficiencia de la mente para sostener todo lo que percibe es la falla; el sostener la última imagen actualizada es el mecanismo que emerge para dar continuidad a la percepción. Y, normalmente, esto no produce ningún problema... o al menos nunca nos damos cuenta.

Pero la atención es muy fácil de engañar. Basta con que haya una breve interrupción, intromisión, intermitencia, intervalo, intermedio o interludio para que dejemos de notar un cambio grave en el escenario.

Veamos un ejemplo de cómo nuestra conciencia pierde el sentido de continuidad: la siguiente película consta de sólo dos cuadros, razón por la cual no la verás en muchos cines. La trama es simple: a uno de los cuadros se le ha sustraído un elemento. Si tus ojos no descubren la diferencia entre estos dos pequeños actos separados por un telón en blanco, no desesperes: luego de un tiempo aparecerá un botón de ayuda en la parte inferior...

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Obviamente, el truco está en el "flash". Si la parte variable desapareciera instantáneamente, lo notaríamos sin problemas. Pero el destello entre cada cuadro, de algún modo, nos limpia la memoria visual y nos corta el hilo de lo que estábamos viendo, como si nos pegara con un palo en la cabeza.

Vamos con otro ejemplo: esta secuencia es similar a la anterior, pero hay más cosas que cambian (no puedo decirte cuáles, pero mejor que no digas "eureka" antes de tiempo, porque incluso los mejores gallos cantan a medianoche si ven brillar un OVNI). Veamos cómo te va ahora que estás un poco mejor entrenado...

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Por si te lo estás preguntando: no tiene que ver con el color blanco del destello. Funcionaría igual si cerraras los ojos mientras te cambio la foto. De hecho, cualquier piedra en el camino de la percepción evoca el mismo tropiezo en nuestra interpretación del mundo.

Veamos, como ejemplo, un experimento más práctico: en el próximo cuento animado, un obrero, que en realidad es un actor, pide instrucciones a una mujer que pasa por el lugar. Mientras esto sucede, hay una interrupción y un cambio que la mujer no percibe en absoluto...



El cambio es bastante radical: cambia el color de la vestimenta del obrero, su rostro y -supongo- su voz, pero ella no se percata. Este experimento ha sido repetido cientos de veces en diferentes circunstancias y siempre recita el mismo resultado esencial, así que no tiene caso ver más ejemplos.

Sin embargo, traje otros ejemplos-con-pero, ejemplos vistos desde la perspectiva de la mujer, para que entrenes tu atención contra las interrupciones. Veamos cuáles te resultan más difíciles...


Cuando uno parpadea -descubrió la ciencia-, se desconecta momentáneamente su corteza visual, aquella con la cual nos representamos lo que vemos. La teoría dice que esto ocurre para evitar la sensación de oscuridad. En efecto, durante el parpadeo, la mente sostiene una imagen completamente virtual para que la oscuridad no llegue a la conciencia. Es fácil de imaginar si comparamos el parpadeo del ojo con el "parpadeo" de una luz eléctrica que tenga la misma duración (casi medio segundo): ahí sí percibimos oscuridad porque el cerebro no esperaba el apagón.

En las imágenes que estuvimos viendo, sin embargo, el parpadeo es demasiado largo como para que tu mente sostenga un cuadro y lo compare con el siguiente. Porque ese mecanismo, que es como un sueño en miniatura, tiene su razón de ser precisamente en el parpadeo, y no contempla interrupciones tan largas...

Más allá de la ceguera causada por una interrupción visual, algo similar ocurre con cambios más graduales y sin distracción medianera. Cuando algo en la escena es aparentemente permanente, tu cerebro deja de intentar predecir los cambios y sostiene una imagen mucho más compleja y viva.

Acto seguido (y final), dos ejemplos de ceguera al cambio gradual...


En este caso doblemente ejemplificado -también dijo la ciencia-, la ilusión ocurre en otro lado: es en la corteza parietal, donde habita la atención, donde la atención se concentra. Algunos experimentos demostraron que, al reprimir esa región con estímulos eléctricos, la persona queda completamente ciega al cambio más evidente que ocurra frente a sus ojos, aún sin destello ni parpadeo o interrupción visual alguna de por medio.

Así de sencillo es: lo que vemos tiene siempre algo de simulacro, que puede ser más o menos contundente de acuerdo a infinidad de variables físicas y psíquicas.

Como siempre que toco estos temas, lo que busco a tientas es la metáfora. Somos ciegos al cambio, o, por lo menos, algo miopes. Y ¿qué es la vida, sino cambios? Esto, pero en un video mucho más largo, complejo y penoso, es lo que suelen hacer las instituciones que nos gobiernan: sacarnos (o ponernos) algo de a poco, sin que nos demos cuenta, aunque los cambios ocurran frente a nuestros ojos o dentro de nuestros culos. También suelen deslumbrarnos (sí, la luz deslumbra) momentáneamente con algún "flash" informativo mientras cambian algo de lugar (una ley, un presupuesto, una idea), como un mago que hace gestos con los dedos mientras desliza la moneda bajo su manga...

Dejando en su lugar a las prestidigitaciones políticas, me hago preguntas más profundas: si no podemos procesar tanta información como creemos, ¿qué es lo que realmente vemos cuando vemos gotas de lluvia caer una tras otra en el suelo? ¿Será un video mental prediseñado, como lo es la imagen que sostenemos al parpadear? Y miles de preguntas por el estilo, que espero florezcan en tu cabeza...