Cibermitanios

Inventos creativos para mejorar la vida moderna

Algunos inventos poco conocidos para eliminar de tu vida las preocupaciones más comunes.
Hoy comenzaré con la primera parte –para no arruinar la tradición milenaria– de un maravilloso catálogo de nuevos inventos, tendencias y tecnologías para sacarle máximo provecho a la era en que vivimos. Porque, después de todo, los avances de la ciencia y las ideas geniales no sirven de nada si no estamos enterados de su existencia. Este fascículo está dedicado a temas de interés general, o sea, a cualquier cosa.


Enchufes con agujero


Enchufe universalSi hay algo capaz de sumarle un valor incalculable a una cosa molesta, es un agujero. Los agujeros hacen de este mundo un lugar mejor; le dan sentido a la vida desde el momento en que venimos a ella a través de uno. Algunos hasta tratamos insistentemente de volver al otro lado por pasadizos semejantes.

El caso es que, para poder desconectarlo más fácilmente, alguien tuvo la reveladora visión de hacerle un agujero a un enchufe (no lo intentes en casa, al menos no antes de escribir tu testamento sin olvidar nombrarme heredero de tu fortuna, especialmente de aquella con agujeros).

Pero, como suele suceder a veces, la cosa no termina en el agujero. El borde interno del mismo brilla cuando el cable está conectado, de modo que ayuda a ubicarlo en la oscuridad y hasta nos recuerda que debemos desconectarlo para ahorrar energía y compensar la ya consumida por la mencionada luz.

De todos modos, la estandarización de los agujeros luminosos me parece imperativa.


Pantuflas luminosas


Pantuflas luminosasQuizá sea la venganza de los árboles; quizá sea un método de control del gobierno; quizá sea simple coincidencia; pero algo no se puede negar: uno de cada cinco dedos del pie es víctima de la conspiración de los muebles. ¿Y alguien hace algo al respecto? ¡No! Las patas de los muebles nos atacan, nos humillan, nos controlan a través de nuestras terminales nerviosas para distraernos de esas geniales ideas que se nos ocurren de noche en el baño y que podrían terminar en una revolución.

Pero aquí es donde entra la perseverante sagacidad del único ser que puede moldear la realidad a su gusto, el ente antes del cual no había existido en todo el universo una explosión de fisión nuclear: no lo voy a decir; ya te lo imaginaste.

Entre sus inventos más literalmente deslumbrantes (si mi fantástica Ledpicera no fuera suficiente para encarar la peligrosa aventura de despertarse a medianoche), hay un artilugio que sin dudas nos ahorrará tiempo, energía eléctrica, dolor y, probablemente, vidas.

Son las pantuflas con faros, que también deberían tener balizas traseras para prevenir que un segundo noctámbulo colisione con el precursor. En cualquier caso, nos evitan la penosa tarea de tener que buscar el interruptor de la luz (que debería llamarse en estos casos "desinterruptor", así como un elevador o ascensor debería ser la mitad del tiempo un "bajador" o "descensor"; mucho más efectiva es la palabra inglesa switch para el primero, y, para el segundo, propongo el más intuitivo "subibaja", derivado de la conocida expresión árabe "Alí Babá y abajo también").


Cerraduras para borrachos


Cerraduras para borrachos
Hablando de Alí Babá, quien logró abrir la pesada puerta de piedra del escondite de un tesoro pronunciando las palabras mágicas "Ábrete, Sésamo", debemos tocar el tema de las cerraduras (que también deberían llamarse "abriduras").

La cerradura no tiene sentido sin su correspondiente llave y entre ambas manifiestan la idea de "propiedad privada" que ostenta el Ser Humano y que, por otra parte, es un matrimonio de palabras muy curioso. "Propiedad" es la cualidad propia, intrínseca de algo, como es propio de una casa ser habitable, propio de un lápiz escribir y propio de los pájaros volar. "Privado", por su parte, es algo que está negado o sustraído, ex-propiado, a-propiado, como cuando alguien está privado de su libertad o se priva de un lujo en particular. La propiedad privada, de acuerdo con esto, es el secuestro de una cualidad que está ligada al concepto de pertenencia, es decir, a la línea imaginaria que encierra varios elementos dentro de un mismo conjunto. Así es que, si esta casa me pertenece (se priva a los demás de usar su propiedad habitable), forma parte del conjunto "yo", es decir, de cosas cuyas cualidades me son propias naturalmente o por expropiación. Al mismo tiempo, yo, mi casa y sus propiedades pertenecemos a una ciudad, que es un conjunto que incluye otras casas y personas, que a su vez es un subconjunto del planeta, del Sistema Solar, de la Vía Láctea. De modo que, aunque algo pueda pertenecer-nos, también le pertenece a un conjunto mayor al que pertenece-mos intrínseca y naturalmente, sin que se nos prive de cualidad alguna. Por eso es que la naturaleza y sus recursos, en realidad, no nos pertenecen, sino que nosotros pertenecemos a ella, y esa sutil confusión es la que hace al Hombre arruinar el mundo.

Eso se llama nada menos que "egoísmo". Lo opuesto a esa visión se llama "ecología", y toma en cuenta las propiedades y relaciones de todos los elementos que forman parte del conjunto en que existimos. La palabra "ecología" contiene el concepto de "lógica", a diferencia de "egoísmo", que pertenece al conjunto de los ismos (cristianismo, ateísmo, comunismo, socialismo, materialismo, espiritualismo), caracterizados todos por ser conductas obsesivas, en este caso, con uno mismo.

Ah, la cerradura para borrachos... Básicamente, tiene un embudo para embocar la llave.


Gatos de tubo de escape


Gatos de tubo de escapeEste invento es una bolsa que se infla con los gases de combustión del motor del automóvil hasta quedar como una naranja gigante.

Su funcionamiento es simple: se conecta la manguera al caño de escape y el vehículo se eleva 43 centímetros en 30 segundos (me supera en centímetros pero no en tiempo). Eso es suficiente para cambiar una rueda o buscar una moneda que se cayó debajo del auto. Por supuesto, al igual que el cuerpo humano, la bolsa tiene una válvula que impide que el gas se escape y el coche te aplaste una vez que se detuvo el motor.

La ventaja de este invento, además de no requerir fuerza de nuestra parte, es que puede usarse sobre casi cualquier tipo de superficie: barro, nieve, estiércol, faquires, etcétera, además de ser más liviano que un gato convencional (no tan convencional, porque, por mucho que le agites la cola a un gato de verdad, los maullidos no levantan autos, aunque te pueden levantar de la cama cuando lo hacen en el techo).

Yo no estoy muy seguro, pero sus creadores dicen que no tiene efectos negativos sobre el motor. En cualquier caso, no aconsejaría quedarse dentro del vehículo, no sólo porque podría explotar sino especialmente porque el gas podría filtrarse en la cabina, y ya sabemos lo que le pasó a Schwarzenegger cuando quiso respirar en la atmósfera marciana, compuesta por un 95,3% de dióxido de carbono, contra el 0,038% que tiene la nuestra... por ahora.

Esto me recuerda que hace varios años se inventó un auto que funciona con aire y, sin embargo, no se lo ve por ninguna parte. Podría pensar que a alguien no le convino y puso algún dinero para aplazar su comercialización, pero no soy tan paranoico, a pesar de que sé que estás pensando eso y probablemente te reúnas con tus amigos a reírte de mí y hacerme vudú con un muñeco (ya que estás en eso... ¿podrías dejarlo un rato a solas con la Barbie de Shakira?).


Amplificadores de bolsillo


Amplificadores de bolsillo
El problema con la música es su promiscuidad con los oídos. No discrimina un hoyo de otro y se mete en todos por igual -me dijo Poronguetti, hablando de otra cosa-. Por eso es conveniente que quien toca una guitarra eléctrica o un bajo utilice un dispositivo para no andar violando oídos ajenos y así evitar vecinos furiosos con palos de amasar.

Además, aunque el vecino no sea violento, es mejor no molestarlo por una sencilla razón: el karma. Todos sabemos que los accidentes no existen; las cosas pasan por algo. Por ejemplo: un amigo mío pasaba sus noches tocando black metal a todo volumen, hasta que cierto día en que estaba cruzando la calle, tropezó, vino un camión a toda velocidad, se bajó el conductor -que casualmente era su vecino- y le metió un tiro. El karma obra de maneras misteriosas.

En fin, lo importante es que todo eso puede evitarse con este sencillo aparato: el VOX amPlug, un diminuto amplificador para ser usado con audífonos, ideal para tocar de noche sin molestar a los vecinos. Viene en varios sabores, de acuerdo a la predilección del músico: rock, metal, acústico, solista, bajo, etc.

A mí me vendría muy bien que me regalaran uno, ya que suelo tocar por la noche porque soy un zombie... o insomne... no le entendí bien al doctor porque el vecino estaba tocando el trombón.